29/3/12

El Extranjero Herido


El extranjero herido aún sangra por la punzada del exilio.

A través de este post he querido concentrar una serie de conductas comunes para ciertos emigrantes venezolanos bajo una misma imagen: la del Extranjero Herido. Creo que todos conocemos a un Extranjero Herido; es ese familiar, amigo o conocido que se fue a “probar suerte” en otro país, ya sea estudiando, trabajando, o pelando bolas al igual que aquí. Es esa persona que hablaba maravillas de Venezuela, la despotricaba, o hacía un poco de las dos cosas, pero que ahora se encuentra en otra nación. No obstante, eso no le impide verbalizar sus sentimientos y opiniones sobre su patria; el Extranjero Herido continúa vanagloriando o vilipendiando a su tierra natal a pesar de no estar en ella.

Este tipo de emigrante está tan o mejor informado que usted sobre lo que sucede en el país; no deja de contar los días, horas y minutos para su próxima visita a Venezuela y de comentar lo mucho que extraña las arepas y “caerse a curdas” con los panas (en caso de conservar sentimientos positivos hacia su nación); o de menoscabar la situación del país y de manifestar la necesidad que tienen todos de salir corriendo de ahí cuanto antes (en caso de conservar sentimientos negativos hacia Venezuela); en cualquiera de las dos situaciones, se evidencia una relación no superada con la tierra natal. Es como haber terminado con una pareja y seguir hablando de ella por meses, incluso años. Y hay quienes hacen de eso su modo de vida, es decir, se lucran hablando acerca de su expareja; como aquellos periodistas y comediantes venezolanos que hacen dinero en el exterior con material sobre su país.

Más allá de que el Extranjero Herido sale de su país pero que el país no sale de él, es posible hacer otra aseveración: el Extranjero Herido reconstruye a Venezuela allá fuera. Es conocido de este tipo de emigrante que buscan a otros venezolanos en su nueva área porque los nacionales “no lo entienden” o “son amargados”; también es conocido que deambulan por ahí en busca de comidas, baratijas… cualquier cosa que les evoque su tierra natal.

Vivir y respirar Venezuela en otro lugar es el hilo de sangre que parte de la punzada del Extranjero Herido. Y cabe preguntarse si por un trabajo, un título, o, simplemente, un mejor estilo de vida vale la pena portar la herida al descubierto como un mártir, o esconderla del resto del mundo y esperar que algún día sane. Si de algo estoy seguro, es que muchos de estos emigrantes aguardan ansiosamente por un cambio en el 2012 que les haga reconsiderar sus vidas.

23/3/12

La postdistracción


   Lees un material para una clase de la universidad. Por ratos te cuesta concentrarte, procrastinas, relees y no entiendes. Finalmente, empiezas a comprender, sabes de qué coño te están hablando. Mientras continúas leyendo te felicitas por estar entendiendo, por haberte deshecho de las distracciones e incluso emites juicios sobre el material, su contenido, redacción y longitud. Al finalizar estas reflexiones debes releer porque tu celebración evitó que realmente aprehendieras lo que leías. A este fenómeno lo llamo: postdistracción. La postdistracción puede definirse como “la distracción causada por la ausencia de distracción”. Es un agente "no distractor" que se inserta en la dinámica de estudio al desaparecer todo tipo de distracción y acaba por distraer sin intención.

22/3/12

Un saludo a todos los niños afrodescendientes


Hace unos días caminaba por la Filven y escuché a uno de los tantos presentadores decir lo siguiente: "¡Un saludo a todos los niños afrodescendientes!" Inmediatamente vinieron a mí las siguientes ideas: "¿Y los caucásicos?, ¿y los asiáticos? ¿Hasta dónde llegará esta tendencia a dividir al público en razas y géneros? Si el tipo hubiese dicho: '¡Un saludo a todos los niños blancos!' Probablemente estaría preso".

   El tema del racismo en la agenda oficial viene (o por lo menos se acentúa aun más) desde la promulgación de la Ley Contra la Discriminación Racial que se presentó como innovadora y humana en tiempos en los que algo realmente innovador y humano sería la aprobación de una ley contra la discriminación de los homosexuales y transgéneros. Además, en mi opinión (y es lo que he percibido en mi corta existencia) el problema del racismo en Venezuela no es tan fuerte como para necesitar una ley especial. Típico que las leyes venezolanas  de este periodo relacionadas con lo social sean letra muerta porque nadie las va a cumplir o porque se está legislando sobre prácticas ya institucionalizadas (por ejemplo, una ley contra el aventamiento de cerdos por las ventanas; cosa que nadie hace).

   En fin, a partir de ese momento, se creyó justo y necesario resaltar y ensalzar las raíces afrodescendientes de las personas como un guiño a la lucha contra el racismo, lo cual, paradójicamente, puede acarrear efectos similares a los del racismo que tanto se intenta combatir. Es decir, la constante demostración de condescendencia para con una raza puede provocar que otras se sientan excluidas o se ensañen contra el grupo “reivindicado”, y así, alimentan la discriminación. Asimismo, el grupo “reivindicado” puede sentirse superior o con más derechos que los demás e incluso puede empezar a hacer reclamos locos como este

   Para mí, la verdadera integración que se intenta alcanzar con leyes como la anteriormente mencionada, se obtendrá cuando no haya necesidad de decir “niños afrodescendientes”, “trabajadores y trabajadoras”, “todos y todas” etc. Es decir, cuando un afrodescendiente se sienta igual a una persona caucásica y no necesite ninguna distinción al momento de referírsele o cuando una trabajadora se sienta igual a un trabajador y por ende se sienta incluida cuando alguien diga “trabajadores”. Por los momentos, con estas "previsiones discursivas" sólo se logra reafirmar la barrera existente entre los grupos y por ende, asegurar que están en planos diferentes.

   Para finalizar, debo añadir que con esto no quiero desestimar los orígenes de nadie, de hecho, me parece chévere que la gente entienda de dónde viene y arme su araguaney genealógico (y que se les estimule a ello). Pero de ahí, a estar exhibiendo la ascendencia como un trofeo, hay una gran diferencia y un marcado paso a la estupidez y la arrogancia.